Con la celebración eucarística presidida por Monseñor
Horacio Valenzuela, se bendecirán los trabajos de reparación en la parroquia
San Bonifacio de Lontué. Las obras de mejoramiento en este templo consistieron
en la reparación de una serie de grietas de consideración que quedaron en la
iglesia tras el terremoto. Éstas se localizaron en el muro izquierdo de la
parroquia, en los pilares, en el altar, en el campanario y la sacristía.
Además, se efectuaron labores de lavado y pintura.
Para llevar a cabo lo anterior y reunir el dinero
necesario en la parroquia de Lontué se pusieron en campaña, por tal motivo hubo
un destacable trabajo de coordinación a cargo del Comité de Adelanto San
Bonifacio, integrado por José Adasme,
presidente; José Campos, secretario; y Antonieta Cornejo, tesorera.
Este Comité y la comunidad de Lontué esperan que durante
los próximos meses se efectúen otros trabajos en el templo parroquial, para lo
cual ya cuentan con el apoyo de la Comisión Diocesana de Reconstrucción.
Reseña y
arquitectura del templo
La iglesia de Lontué fue erigida el 24 de febrero de
1926, fundaron esta parroquia e hicieron construir la Iglesia y sus anexos don
Bonifacio Correa Albano y su esposa Mercedes Errázuriz. Fue bendecida el 16 de
Marzo de 1930 por el Nuncio Apostólico Mons. Héctor Felice,
La construcción de la parroquia San Bonifacio de Lontué
comenzó aproximadamente en 1920, terminando en 1926. Su arquitectura está
inspirada en un estilo Neogótico, sus planos son de origen francés y están
basados en una obra del siglo XVII. Se caracteriza por ladrillos a la vista,
nave de albañilería reforzada y cantería en hormigón granítico, con 12 columnas
románicas y planta en forma de cruz; nave principal, más la sacristía y el
coro. Posee una torre con campanario desde donde se puede ver todo el pueblo y
la gran cantidad de viñas que lo rodean.
No es menor la representación de escenas cristianas en
vitreaux francés; la cubierta del techo estaba constituida por tejas (después
fue cambiado por zinc, para eliminar el exceso de peso sobre las vetustas vigas
de roble).
La edificación y la arquitectura debieron costar una
significante fortuna para la época, lo que denota el fuerte espíritu católico
de la familia Correa Errázuriz. La parroquia San Bonifacio seguirá iluminando
el camino de prosperidad y crecimiento del pueblo de Lontué.
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