El obispo Luis Infanti se ha transformado en uno de los
personajes reconocidos en el conflicto en Aysén, producto de su apoyo al
movimiento social, sus intenciones de hacer de facilitador del diálogo y las
constantes críticas al gobierno.
Infanti hace algunos días señaló que "la gente de la
Patagonia es sencilla, humilde, sacrificada, con mucha voluntad de paz. La
violencia ha sido exclusivamente cuando las Fuerzas Especiales han salido a la
calle. Quien pone la violencia es el gobierno, porque tampoco creo que sea Carabineros,
otra cosa son las Fuerzas Especiales".
Producto del ofrecimiento de Infanti, de ser facilitador
en el conflicto, el vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Alejandro Goic,
apuntó a la importancia de contar con alguien que sea aceptado por ambas partes
en conflicto y se refirió al papel jugado por Infanti.
"Es cierto que mi hermano (Infanti) ha dicho
expresiones que quizás pueden haber no gustado, pero él ha procurado allí ser
un pastor al servicio de la gente", dijo. Este explícito espaldarazo de la
Iglesia llegó en un momento en que el religioso suma opositores por sus
abiertas críticas al gobierno y al mismo tiempo no logra un consenso entre los
dirigentes movilizados, quienes no terminan de convencerse de su rol mediador.
Críticas para
Infanti
"Sería bueno que el obispo (Luis Infanti) asuma un
rol de moderación y creación de un ambiente efectivo de diálogo", declaró
el presidente de Renovación Nacional, Carlos Larraín, saliendo al paso de las
críticas del religioso.
Tras el comité político de los lunes, donde el
oficialismo respaldó el actuar del Ejecutivo y anunció que se está trabajando
en 50 nuevas propuestas, Larraín fue especialmente duro con Infanti y los
"hiperambientalistas", quienes, a su juicio, han jugado en contra de
las aspiraciones de la zona.
"El rol de los hiperambientalistas es negativo para
las aspiraciones de la región. Yo personalmente creo que la intervención del
señor obispo no es una contribución, ya lo vimos en otra situación parecida
hace unos meses", aludiendo a las movilizaciones contra HidroAysén,
proyecto al que el prelado se opone del comienzo.
"Yo en esa oportunidad dije, y lo reitero, que le
preocupan mucho las aguas de Aysén, pero no tiene ninguna preocupación por las
aguas del río Jordán", expresó el presidente RN, en una ironía que
prácticamente nadie entendió.
Asimismo, el senador Hernán Larraín (UDI) también emitió
duras críticas a quienes se aprovechan políticamente del conflicto, calificando
a estos últimos de "buitres". Sin embargo, a diferencia de Carlos
Larraín, no quiso precisar nombres.
"Aquí importa más la solución que el conflicto,
salvo algunos que lo quieren extender. Todos sabemos que aquí hay algunos que
aprovechan estas situaciones como los buitres y aprovechan el caos para sacar
objetivos políticos", sentenció el parlamentario.
"El rol del
pastor de la iglesia, es dedicarse a rezar"
Claramente molestia e incomodidad están generando, y cada
vez más, las declaraciones de Infanti. Incluso la Intendenta de la región,
Pilar Cuevas, criticó el rol protagónico que tiene en el conflicto y lo llamó a
concentrarse en "rezar por la paz y la unidad de Aysén".
Para Cuevas, "el rol del pastor de la iglesia, es
dedicarse a rezar", y no el que hasta ahora ha tenido, ya que su abierto
respaldo a las demandas del movimiento social en la zona y sus declaraciones en
contra del abuso de fuerza de carabineros y el manejo de la mesa de diálogo,
preocupan al gobierno local y también a las autoridades centrales en el palacio
de gobierno.
Estas declaraciones las realizó tras juntarse por cerca
de dos horas con el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, con quién
estuvo repasando las medidas que el gobierno está dispuesto a ofrecer a los
ayseninos para bajar el conflicto.
Recordemos que el obispo señaló que "el gobierno
quiere imponer una autoridad, cambiando continuamente las reglas del juego y pasando
a llevar la legitimidad, que tiene la mesa de diálogo". Estas
declaraciones que luego replicó en una carta abierta al gobierno, no cayeron
bien en La Moneda ni tampoco en RN, el partido en el que milita la intendenta
Cuevas.
Pero la intendenta Cuevas no es la única que ha
"mandado a rezar" al Obispo. Hace algunas semanas, el vocero de
gobierno, Andrés Chadwick, llamó a Infanti a que haga oración y abogue por la
paz al comentar los críticos juicios del prelado respecto de la gestión ante
las demandas por parte de La Moneda.
Entre otros argumentos, Infanti a dicho: "Sentimos
que la resolución del gobierno está muy lejos de entender lo que está pasando y
el orgullo aleja más aún las decisiones del gobierno hacia el diálogo y la
resolución de los problemas en Aysén".
Frente a ello, el vocero del Ejecutivo respondió:
"Que rece para que ello no ocurra, que pueda hacer una oración, que pueda
llamar a calmar los espíritus, que pueda llamar a construir la paz, a construir
los diálogos, que sus oraciones ojalá vayan en la dirección de que los temas se
solucionen".
El secretario de Estado apuntó que su llamado es a todas
las autoridades religiosas: "Eso se lo pido al obispo Infanti, como a los
pastores evangélicos. En ese sentido podía ser una colaboración para que los
espíritus y las voluntades se encuentren".
La doctrina
Infanti
Conocido por su férrea oposición al proyecto HidroAysén
de Colbún-Endesa, y por cuestionar el doble estándar del empresario Eliodoro
Matte, miembro del directorio de esa empresa, a quien se refirió como
"piadoso en sus devociones" e "inmoral en sus negocios",
Infanti es de los que asume su compromiso social.
No es la primera vez que este obispo de origen italiano
nacionalizado chileno sale a intervenir, siempre en defensa de aquellos que
considera han visto atropellados sus derechos. Reconoce que la actual
movilización se alimentó en buena medida de la oposición a Hidroaysén, porque
de esa lucha surgió Patagonia Unida. Pero aclara que esta instancia va más allá
de la oposición a la represa y que ha creado lazos con muchas otras causas:
"Quiero destacar que tras este petitorio hay personas que están a favor y
en contra de la represa", afirmó.
Frente a la pregunta sobre qué es lo que clama la región
de Aysén, afirma: "En una palabra, la gente está clamando justicia. Toda
la problemática que se plantea en el petitorio es el reflejo de una falta de
atención del Estado. Y digo Estado, y no Gobierno, porque no se trata de ir en
contra de este gobierno, o del anterior, o del próximo. Nuestras demandas se
vienen postergando hace años, pese a los compromisos y los documentos firmados.
Eso crea descontento, indignación y lleva al límite la paciencia de la
comunidad, que ahora está desbordada. Las expresiones que hemos visto reflejan
una ruptura de la pasividad. Queremos que las decisiones importantes para la
región sean, por lo menos, consultadas con la gente de la región".
"El corazón de este movimiento es un cuestionamiento
a las privatizaciones. Es una interpretación muy personal, pero así lo veo yo.
Sentimos que no sólo se están privatizando nuestras riquezas, sino también las
decisiones, la dignidad y las conciencias de las personas. El caso de Hidroaysén
es sólo un botón de muestra. Son otros los que deciden grandes proyectos, que
pueden marcar un cambio radical en la geografía y en la vida económica, social,
política y cultural de la región", sostuvo en entrevista con El Dínamo.
Producto del complejo tema de Hidroaysén, Infanti en su
momento señaló "no sé si llamarla coima pero hay muchas maneras para
comprar conciencias y personas, incluso a la iglesia de Aysén. Por ejemplo
ofreciendo plata para algún trabajo de alguna capilla o algún local", sostuvo.
El religioso dijo que "una de las estrategias de
esta gran empresa es justamente comprar, literalmente, incluso personas e
instituciones que pueden ser un entorpecimiento al proyecto que quieren
realizar. Entre ellas la Iglesia porque es una de las entidades que no tiene
intereses económicos o políticos".
Agregó además que "como saben que yo no me rindo
fácilmente a esta compra de conciencias, lo han hecho a través de otra persona,
de comunidades cristianas. Hay muchas estrategias para comprar instituciones,
personas conciencias. Es una de las estrategias, no es Hidroaysén la única que
lo está haciendo".
De igual forma, Infanti tuvo palabras para el presidente
Sebastián Piñera. "Cuando vino a Coyhaique tuvo actitudes bastante
despreciativas hacia mi persona. Me planteó ‘qué le parece con su postura si lo
nombro ministro de Minería y a él lo nombro obispo de Aysén', lo encontré una
actitud arrogante", afirmó.
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