Parlamentarios del PPD presentaron una serie de casos de
adultos mayores que no pueden comprar bonos del Fondo Nacional de Salud
(Fonasa) para atención privada, luego del término de la cotización de 7 por
ciento en salud de los jubilados.
Serían cerca de 500 mil personas, principalmente mujeres,
que eran cargas de sus maridos y que cuentan con la Pensión Básica Solidaria
las que, luego de la implementación de la ley de 7 por ciento, fueron
transferidas al tramo A de Fonasa y se les catalogó como indigentes.
Según la legislación, los beneficiarios de la Pensión
Básica Solidaria que se les elimina el descuento de 7 por ciento, mantendrían
los derechos como compra de bonos.
Sin embargo, el problema surge con estas personas, porque
al no haber cotizado nunca en el sistema, no pueden acceder a este patrocinio,
pues la actual legislación no lo permite.
Para el diputado PPD, Ramón Farías, este es un nuevo caso
de ley con “letra chica”. “Una de las peleas que dimos con el 7 por ciento era
que ningún adulto mayor perdiera los beneficios que tenía. Y lo primero que
ocurre es que los adultos mayores que están en esta Pensión Básica
Solidaria, que no tienen que ver con el
tema del 7 por ciento, los hicieron perder el beneficio que ellos tenían. Aquí
hay un tema, probablemente, letra chica”, aseguró.
A juicio del parlamentario, las autoridades de Salud
deben explicar qué es lo que ocurre en este caso, ya que “se han caracterizado
por enredar la perdiz y no responder las preguntas que se les están haciendo.
Aquí él debe responder, y para eso estamos pidiendo la reunión esta semana con
el director de Fonasa y, si es posible, después con el ministro Lavín, para que
nos aclaren el tema y saber qué es lo que va a ocurrir después con estos
adultos mayores”, dijo.
Por su parte, Margarita Méndez, una de las afectadas,
explicó que la solución que se les ha dado es renunciar a la pensión e
incorporarse al sistema, algo que a su juicio es imposible, debido a los pocos
ingresos que percibe.
“No puedo ver un médico particular, porque no tengo
Fonasa. Y para esperar que me hicieran una radiografía a las rodillas tuve que
esperar un año. Y de ese año no me han dado nunca un remedio bueno, puro paracetamol,
y yo no tengo cómo para comprar bono, no puedo ver un médico particular.
Tendría que renunciar a la pensión para que me inscriban otra vez en Fonasa,
para tener derecho con mi marido a comprar los bonos, pero no puedo renunciar a
la pensión, porque somos los dos viejos y vivimos de esa pensión”, denunció
Méndez.
En este sentido, el Ministro de Salud, Jaime Mañalich, al
ser consultado por las denuncias, desmintió cualquier irregularidad y adujo a
problemas computacionales la salida de estas personas del sistema.
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